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PASEO AL CENTRO COMERCIAL POR LA CALLE AFONSO XII

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Trazado del Recorrido

Pasarela de la Cartuja, Nueva Torneo, Plaza de la Puerta Real, Alfonso XII, Museo De Bellas Artes, San Vicente, Parroquia De San Vicente, Plaza de Doña Teresa Enríquez, Miguel del Cid, Abad Gordillo, Alfonso XII, Iglesia De San Antonio Abad, Plaza del Duque.

Comenzamos el Recorrido

La Pasarela de la Cartuja, diseñada por Fritz Leonhardt y Luis Viñuelas, une al recinto monumental de la Cartuja de Santa María de las Cuevas con la Nueva Torneo. Esta importante arteria viaria nos llevará a la Plaza de la Puerta Real, así llamada en recuerdo de la que aquí existía, por la que Felipe II entró en 1570 para visitar la ciudad. En este enclave se alza desde 1944 la actual Capilla de Nuestra Señora de las Mercedes, obra del prestigioso arquitecto Aurelio Gómez Millán.

Andados pocos metros por la calle Alfonso XII, nos encontraremos con la Plaza del Museo, en cuyo centro se alza el monumento erigido al inmortal pintor Bartolomé Esteban Murillo, cuya escultura en bronce se debe a Sabino de Medina. Qué mejor emplazamiento que éste, frente al Museo de Bellas Artes, donde se conservan algunas de sus obras más sobresalientes.

Todos los domingos, de 9 a 14 horas, en la Plaza del Museo se reunen artistas de la pintura y la escultura para mostrar sus obras al público y ofrecen la posibilidad de comprarlas.

La segunda pinacoteca más importante de España, tras el Museo del Prado, está instalada desde 1839 en el edificio que fue Convento Casa Grande de la Orden Mercedaria en Sevilla. Aunque se trata de una fundación medieval, sus caracteres arquitectónicos responden a la total renovación que emprendió el arquitecto Juan de Oviedo a partir de 1602. El recorrido por las quince salas que componen el remozado Museo, permite obtener una completa visión de la escuela pictórica sevillana desde el Gótico hasta las primeras tendencias artísticas del siglo XX. Naturalmente, las estrellas de este panorama son Zurbarán, Murillo y Valdés Leal, genios de la pintura española, y aún europea, del siglo XVII. Otras muestras escultóricas y suntuarias enriquecen el panorama artístico que se expone en este singular Museo.

Nuestro próximo destino será la Parroquia de San Vicente, a la que llegaremos caminando por la calle rotulada con el nombre de dicho santo. Esta iglesia gótico-mudéjar sufrió diversas alteraciones y ampliaciones en los siglos XVIII y XIX. Gran interés presenta su retablo mayor barroco, ensamblado por Cristóbal de Guadix entre 1690 y 1706. Actualmente tienen establecida su sede canónica en este templo las Cofradías de las Penas y de las Siete Palabras, ambas con notables efigies procesionales.

En un costado de la parroquia se abre la encantadora plaza de Teresa Enríquez. Esta noble dama es conocida con el sobrenombre de "La Loca del Sacramento", pues a su celo eucarístico se debió la fundación de las primeras Hermandades Sacramentales españolas. En el centro de la plazuela se eleva un crucero renacentista, copia del original de alabastro fechado en 1582, que se encuentra en el interior de la referida iglesia de San Vicente.

Por las calles de Miguel del Cid -famoso cantor de la Inmaculada- y Abad Gordillo, retornaremos hacia Alfonso XII. En esta calle se ubican la Biblioteca Pública y la Escuela de Estudios Hispanoamericanos, importante centro de investigación americanista del C.S.I.C. (Centro Superior de Investigaciones Científicas). Junto a esta última, se encuentra la Iglesia de San Gregorio, regido por los PP. Mercedarios.

Sin duda, la escultura del Cristo Yacente, atribuida a Juan de Mesa (siglo XVII), es el mayor tesoro que se cobija dentro de sus naves.

A escasos pasos, podremos visitar el templo de San Antonio Abad, sede de la Hermandad del Silencio, considerada por muchos como la Madre y Maestra de las Cofradías sevillanas. El Nazareno es una escultura que se viene atribuyendo a Francisco de Ocampo hacia 1609-11, mientras que la Virgen de la Concepción es obra señera de Sebastián Santos en 1954. Curiosamente, en el compás de esta iglesia hay una pequeña imagencilla de San Judas Tadeo, que congrega diariamente las plegarias y limosnas de cientos de devotos.

Y así hemos llegado a la bulliciosa Plaza del Duque e de la Victoria, centro comercial por excelencia del casco histórico sevillano, gracias a la presencia de múltiples tenderetes ambulantes, cafeterías, tiendas de moda y grandes almacenes. El monumento al genial pintor sevillano Diego Velázquez se debe al no menos genial escultor Antonio Susillo, en 1892.

Síntesis

MonumentoSiglo
Museo de Bellas Artes XVII
Parroqula de San Vicente XIV
Iglesia de San Antonio AbadXVIII